En el pasado mes de mayo se conformaba la nueva Junta de Gobierno de la Cofradía de la Merced. En esta nueva etapa participa Ruth Pérez García, quien ya llevaba más de una década vinculada a la Semana Santa a través de esta entidad. Ahora ha dado un paso más en su dedicación a la Merced, convirtiéndose en la tesorera de la hermandad.

¿Cómo empezó su vinculación con la Merced?

Yo entré en la cofradía en el año 2009, procesionando en el Tercio del Cristo Crucificado. Y recientemente, cuando se conformó la nueva directiva, la Hermana Mayor de la Merced me propuso para ocupar el cargo de tesorera, y así implicarme más en la cofradía. En este puesto me voy a encargar de la gestión de las cuentas y llevar toda la parte económica. Yo nunca antes había desarrollado un trabajo así, ni había formado parte de la directiva. Todavía estamos revisando lo anterior, viendo cómo se hacía todo y habituándonos.

 ¿Tienen en marcha nuevos proyectos o actividades?

Debido a la situación sanitaria todo se planifica y organiza con muy poca antelación, respecto a cómo era antes, donde muchos eventos llevaban meses de trabajo detrás. Ahora tenemos que ir poco a poco. Ideas hay muchas, pero nada se ha materializado aún. La nueva directiva aún acaba de llegar, llevamos muy poquito tiempo y no ha habido oportunidad para hacer grandes cosas. Tenemos mucha ilusión, pero la organización de eventos a día de hoy lleva ligadas muchas incógnitas. Por ejemplo, por estas fechas normalmente cada año se hacía una cena de todos los cofrades, pero ahora mismo es algo inviable. No es posible realizar reuniones de tantas personas y garantizar la seguridad.

¿Cómo afrontan este mes, en el que se celebra el día de su patrona?

Septiembre es el mes de la Merced, y se han organizado algunos actos según permite la normativa covid. Como siempre habrá una novena. Pero además, el día 12 se celebró un Concierto Solidario, en el que participaron Acotaga y Virgen del Carmen. Las entradas se agotaron y hemos habilitado una fila cero para quienes quieran colaborar. Para la realización de estos actos intentamos ser lo más rigurosos posibles con el protocolo covid. En este caso, el evento se celebró en el Campo de Deportes del Colegio Tirso de Molina, pero si lloviese había la posibilidad de celebrarlo en el pabellón del centro, donde hay ventilación suficiente.

La labor social está muy presente en su hermandad, ¿tienen algún proyecto en marcha?

Nuestra Cofradía se caracteriza precisamente por eso, por la labor social y la solidaridad. Es nuestro objetivo primordial ayudar a quienes más lo necesitan; ahora estamos en una situación en la que hay mucha gente pasándolo mal. Tenemos muchas ideas y proyectos, que iremos desarrollando según evolucione la situación sanitaria. Nosotros siempre intentamos ayudar, poner nuestro granito de arena en todo lo que podamos.

En esta ocasión, la directiva de la cofradía está integrada mayoritariamente por mujeres, ¿qué supone esto?

Es cierto que en esta legislatura en la Junta directiva somos mayoría mujeres, de hecho, solo hay un hombre. Pero yo creo que la ilusión, y sobre todo la devoción, no tienen género. Es simplemente una curiosidad o una coincidencia que ha tenido lugar esta vez. Nosotras estamos muy contentas, por supuesto. Yo veo muy interesante que haya diversidad; esta siempre es buena. En la Merced tenemos muy buena relación entre todos. Somos gente de diferentes edades, formas de pensar también distintas… Sin embargo, esta variedad es muy positiva. Es muy enriquecedor estar con personas diversas, da muchísima vida.

¿Creen que podrá haber Semana Santa el próximo año?

No se sabe lo que va a pasar, pero yo cruzo los dedos porque vuelva a haber procesiones. Todo dependerá de la evolución de la pandemia; por lo menos tenemos la experiencia del año pasado, que aunque no pudo celebrarse como siempre, al menos se instalaron carpas y espacios donde ver los tronos. Pero ojalá pueda haber procesiones el próximo año.