Marina Loureiro, de raíces ferrolanas y con una importante vinculación religiosa, acaba de terminar sus estudios. Historiadora del Arte y ahora con un máster en Gestión del Patrimonio Artístico y Arquitectónico, Museos y Mercado del Arte, ha realizado su Trabajo de Fin de Máster (TFM) sobre la devoción en la Semana Santa Ferrolana, bajo la dirección de Alfredo Vigo Trasancos, que ha merecido un diez.

 

¿Por qué hacer un Trabajo de Fin de Máster sobre la Semana Santa?

Yo empecé con la idea mientras estudiaba Historia del Arte, y ya decidí hacer el Trabajo de Fin de Grado (TFG) sobre la imaginería procesional, centrándome en la Cofradía de las Angustias y en la de la Soledad. Ahora en el máster decidí que podía llevarlo un poco más allá del análisis histórico y artístico, y adentrarme en lo que significa la devoción. Esto lo hice poniendo como ejemplo a la Cofradía de Dolores.

¿De dónde le viene el interés por la imaginería y las procesiones?

Resido en Santiago, pero toda mi familia es de Ferrol. Desde siempre he vivido la Semana Santa muy de cerca, y desde los 8 años soy cofrade en la Soledad. Actualmente soy portadora en esta cofradía, desde que se decidió sacar a la Soledad y al Ecce Homo a hombros.

La Semana Santa es la época del año más importante, la más esperada. Estoy todo el año con muchas ganas de que llegue. Todo este tiempo de pandemia ha sido muy duro y lo hemos llevado como hemos podido, pero para mí, ver las imágenes en la calle, todo el ambiente que se crea, con las bandas, los espectadores…. Esta tradición religiosa, que al final también es popular, es muy emocionante. Invitaría a todo el mundo a disfrutar de la Semana Santa al menos una vez en la vida.

¿Cómo enfocó el estudio?

En el TFM lo que quería expresar es cómo la devoción puede cambiar según dónde se hallan las imágenes: en la iglesia, en el museo, o en las procesiones. Cogí de ejemplo a la Cofradía de Dolores para centrar en ella el estudio. Lo orienté de una forma más bien práctica, ayudándome mucho de una encuesta, que se difundió en las redes de la Junta de Cofradías. Esta herramienta fue de gran ayuda, ya que respondieron 210 personas y me sirvió para ratificar las hipótesis que fui planteando a lo largo del trabajo.

Además del formulario, y por supuesto, las fuentes bibliográficas, tengo que agradecerle la ayuda a Ana Martín, quien me dio un apoyo muy grande.

Por otro lado, en el TFG hice comparaciones de nuestra Semana Santa, con las influencias que pudieron venir de la Semana Santa castellana o andaluza, pero me he centrado siempre como tema principal en la Semana Santa de Ferrol.

¿Qué implicó tener al historiador Alfredo Vigo como tutor?

Me dirigió tanto el TFG como el TFM; yo acudí a él para que me tutorizase ambos trabajos. Me sirvió de mucho tenerle como tutor, porque es un experto en la historia de Ferrol, y sobre todo ha estudiado las iglesias. Respecto a la imaginería, ahí es donde entró en juego el papel de Ana Martín. Entre ambos me hicieron sacar este trabajo adelante y les estoy muy agradecida por su ayuda.

¿Cuáles fueron las conclusiones del trabajo?

La Semana Santa es un patrimonio cultural, compuesto por bienes como la imaginería y otros enseres; y al mismo tiempo es un bien inmaterial, con las procesiones en sí mismas: es una tradición. En ella intervienen muchos factores, como la creencia o el sentimentalismo, que es el valor artístico e histórico. Creo además, que es muy importante mantener actualizados este tipo de estudios e ir revisándolos, porque las hermandades hacen cambios continuamente, y también he querido reflejar eso.

¿Y respecto a la devoción?

He sacado en claro que a las imágenes se les profesa una mayor devoción cuando salen en procesión, respecto por ejemplo a cuando están en el museo. Esto lo expliqué a través de la Virgen de la Piedad y del Cristo de la Misericordia de Baldomero Baño; por ejemplo, en el caso de la Piedad, aunque esta perdiera su papel protagonista en la procesión del Viernes Santo, quedando relegada al Jueves Santo, sigue siendo una imagen por la que se siente mucha devoción. Y en cambio, el Cristo ha quedado para un menor número de fieles, que son los que deciden acercarse a la iglesia para una liturgia más íntima. Respecto al Museo, se vió a través de la encuesta que no se ven las imágenes del mismo modo, que no se despierta tanto la fe. Es una manera de hacer más accesible al público las imágenes de Semana Santa durante el resto del año, pero quizá no invita a rendir culto de la misma manera.

Si eres creyente se supone que las procesiones son donde más puedes disfrutar la Semana Santa, aunque también lo son para los que asisten por tradición, por el espectáculo, porque les gusta el arte…

¿Pretende darle continuidad a estos trabajos?

Me gustaría unir ambos y quizá redactarlos de una manera más asequible para todo el mundo, y que de este modo, puedan acercarse a la imaginería y la devoción de Ferrol. Estoy muy contenta con el resultado y la valoración. Intentaré moverme y darle visibilidad, a ver si puedo publicar algún artículo. Me encantaría poder transmitir lo que es para mí la Semana Santa, desde el punto de vista de una historiadora del arte.

De hecho, el tribunal que evaluó mi TFM me animó mucho a continuar con el tema, porque actualmente los historiadores han dejado de estudiar este tipo de cuestiones religiosas. Yo no creo que sea necesario creer en los dioses griegos, por ejemplo, para poder estudiarlos. Entonces pienso que esta es un área muy interesante que se está dejando de lado en el ámbito académico, y no puede ser así.