Templos


Concatedral de San Julián. (Hasta 1959, Parroquial de San Julián)

Año de construcción: 1766-1772

Estilo arquitectónico: Neoclásico

Arquitecto/autor: Julián Sánchez Bort

Es un templo totalmente de nueva planta que sustituyó al demolido en Ferrol Viejo con la construcción del foso de Arsenal. Su estilo es totalmente neoclásico debido a la carencia de fondos para la decoración rococó que iba a llevar y que quedó anulada por tal razón. Su planta es de cruz griega inscrita en un cuadrado, combinando la cantería de las zonas estructurales -granito de la zona- con los enlucidos en blanco para los paramentos y la plementería de las bóvedas. Su amueblamiento lo realizó Carlos do Porto con un gran retablo mayor dedicado a la Eucaristía, dos retablos laterales -el del sur dedicado al Señor con la imagen del Cristo de la Misericordia y el del norte a su Madre con la talla de la Virgen del Rosario de José Rivas- y cuatro retablos menores en las cuatro pequeñas capillas, algunas de las cuales han cambiado de advocación y sobre todo de imágenes, pues al principio no había tallas y estaban todos centrados en pinturas.

Templo diocesano. No pertenece a orden religiosa alguna


Capilla de la Merced

Año de construcción: 1926

Estilo arquitectónico: Neogótico

Arquitecto/autor: Rodolfo Ucha Piñeiro

Orden de la Merced


Capilla de la Orden Tercera de San Francisco

Año de construcción: 1763 - 1766

Estilo arquitectónico: Arquitectónicamente la construcción realizada es muy sencilla, consistiendo en una simple planta rectangular con una única nave continua y una cubrición basada en bóvedas vaidas. En el exterior, presenta una fachada de sillería, única con estas características en la real villa. Su calle central está articulada por pilastras superpuestas y coronada por un frontón triangular, presentando una ligera forma convexa.

Arquitecto/autor: El templo adosado al muro de la iglesia conventual, siguió las trazas de ministro de la V.O.T. Pedro Lizardi, arquitecto de origen vasco que llegó a Ferrol en la década de los cincuenta para laborar en las obras de los arsenales de la Corona. Las obras comenzaron en 1763, corriendo a cargo de ellas, en un primer momento, Francisco Abad. Por falta de los correspondientes medios, poco fue lo avanzado en la construcción hasta que, el 22 de febrero de 1765, los terciarios decidieron que continuase la construcción de su templo Luis de Atocha, hermano de la fraternidad y que también, por aquellas fechas, corría con las obras de la nueva iglesia parroquial de San Julián.

Características singulares: El retablo mayor de la capilla, es un auténtico manifiesto de la religiosidad terciaria. Su posición, en la cabecera del templo y por su importancia en la liturgia católica, el retablo mayor constituía su principal referente devocional y simbólico. El retablo rompe con la tradición hispánica de exuberancia y desbordante dorado de los retablos, decantándose hacia un estilo más serio y adusto, menos ornatista. La ejecución de los trabajos del retablo fueron encargados al maestro Carlos do Porto. El policromado del retablo corrió a cargo del maestro pintor Juan Calvelo, artista, al igual que Carlos do Porto, relacionado también con el monumento de Jueves Santo de la iglesia de San Julián.

Orden Tercera Seglar Franciscana.