La banda Acotaga nació en octubre de 2002 por iniciativa de un grupo de músicos veteranos, procedentes de diferentes formaciones musicales de la Semana Santa Ferrolana, cuya motivación fue mantener vivo el sonido que tradicionalmente acompaña a las procesiones, en un momento en el que otras formaciones evolucionaban hacia otros estilos. Tal como explica su director, José Ramón Caamaño, se quiso mantener la gaita, un instrumento propio de Galicia y de sus celebraciones de Pasión. Así, partiendo de una agrupación que tenía cornetas, tambores y gaitas se fueron incorporando más instrumentos hasta llegar al momento actual, en el que además hay trompetas, trombón, bombardino, tuba, lira, clarinete, saxo, oboe, fagot y timbales.

La banda Acotaga está compuesta hoy en día por 55 músicos, entre los que los más jóvenes tienen 12 o 13 años. Para los pequeños está la Banda Infantil de Acotaga, que nació hace seis años como una agrupación de timbaleros formada por cofrades de la Merced. Actualmente ya no está integrada exclusivamente por miembros de la hermandad mercedaria, pero mantiene su vinculación, igual que sucede con la banda de los “mayores”. La música de Acotaga acompaña tradicionalmente en Ferrol a la imagen titular de cada procesión de la Cofradía de la Merced: a la Virgen Blanca el Miércoles Santo; al Cristo Redentor el Viernes Santo y a la Magdalena el Domingo de Resurrección. También participa en septiembre -este año será el día 22- en la procesión que se celebra por el Día de la Merced.

Además de en la de Ferrol, Acotaga ha actuado en otras Semanas Santas de Galicia, como las de A Coruña, Santiago o Betanzos, y participa a lo largo del año en otras celebraciones tanto en la ciudad como en otros puntos de la comunidad.

Según José Ramón Caamaño, es una de las bandas con más repertorio de temas combinados para metales y gaitas -con unas 15 piezas, tres de ellas composiciones propias-, al que hay que sumar las marchas que también tocan solo para metales o solo para gaitas. Las puertas de Acotaga están siempre abiertas para recibir a nuevos componentes, que no requieren conocimientos previos. Como sucede en otras formaciones musicales de la Semana Santa Ferrolana, la banda funciona también como una escuela para jóvenes músicos, y los ensayos se realizan todo el año.