Pilar Rodríguez-Tenreiro Sánchez (Ferrol, 1984) es hija de un cofrade del Santo Entierro y ella, desde bien pequeña, ha visto la Semana Santa de Ferrol a través de él. Así que siempre siempre se sintió partícipe de la solemne procesión que cada Viernes Santo sale de la Concatedral y no tuvo ninguna duda al abrir la hermandad la puerta a que las damas puedan acompañar a la Santa Urna vestidas con el el capuz y el hábito. Ella es una de las cinco mujeres que ya tenían previsto hacerlo este año y que participarán en la Ceremonia de Recibimiento, que finalmente será en octubre, con intención de integrarse y salir en la procesión de 2021.

_¿Cómo surgió tu vinculación con la Cofradía?

_Por mi padre, que era cofrade del Santo Entierro. Desde muy pequeña siempre lo tuve muy cerca y siempre he visto la Semana Santa a través del Santo Entierro. Desde que él falleció, en 2006, he seguido la procesión desde fuera, vinculada por mi hermano y por mi novio, que son cofrades. Pero cuando se tomó la decisión de que las mujeres puedan ir con el capuz no lo dudé. Para mi salir con el Santo Entierro significa ir a ponerme en el lugar de mi padre.

_¿Entonces para ti fue una satisfacción que se diera ese paso?

_Sí, yo lo agradezco, porque tengo claro que yo iba a vivir esta procesión siempre, pero si no iba a hacerlo desde fuera. Tomé la decisión a raíz del cambio en los estatutos, porque la verdad es que a mi me gusta más el anonimato, no iría con la cara descubierta. Entiendo que es una cuestión personal, claro.

_¿Cómo crees que será cuando salgas por primera vez?

_Creo que va a ser muy emocionante, a lo mejor rompo a llorar, porque tengo una carga sentimental muy grande. Desde pequeña he visto el rigor, la religiosidad… para mi siempre ha sido algo imponente! Recuerdo a mi padre vestirse en casa cada Viernes Santo, era impresionante verlo salir. Y luego, en la procesión, siempre nos hacía algún gesto a mis hermanos y a mi para que supiéramos quién era.

_Estás contenta, entonces, de que la Cofradía haya introducido este cambio.

_Creo que es positivo, porque favorece dar mayor continuidad dentro de la hermandad. Antes podías ser monaguillo hasta hacer la Primera Comunión, pero después había unos años en los que no podías participar. Ahora, después de monaguillo puedes seguir de acólito y luego de aspirante, y cuando cumples los 18 años, convertirte en caballero o en dama. Y ahora las mujeres, cuando llegan a damas, pueden elegir si vestir traje de chaqueta o el hábito.

_Desde tu punto de vista, ¿ha cambiado la Semana Santa de Ferrol? ¿Por dónde crees que debe mejorar?

_Sí que ha cambiado. Yo hecho de menos un poco más de devoción en la ciudad, creo que se asimila la Semana Santa a la procesión. Pero tiene que haber más participación todo el año, quizá hacer un esfuerzo para que se conozcan más todas las actividades que hacen las cofradías fuera de la Semana Santa.