En Iago Vázquez Picallo (Ferrol, 1988) no queda claro qué fue antes: la Semana Santa o la música. Son dos caras de la misma moneda para este joven que lleva la batuta de la Agrupación Musical Virgen del Carmen y es nazareno del Tercio de San Juan (Dolores). Y estos días, además, es uno de esos héroes que nos atienden en el supermercado.

_¿Qué fue antes, la Semana Santa o la música?

_Creo que fue todo ligado, porque por un lado entré de pequeño en la banda de la OJE, porque estaba ya dentro mi hermana mayor. En aquel momento tenía doce años y yo estaba más ocupado con el fútbol… pero al final me animó y entré. Y al mismo tiempo, en mi casa siempre ha habido una gran devoción por San Juan y eso también me llevó a ser cofrade.

_Empezaste en la OJE, y ahora llevas la batuta en la Agrupación Musical Virgen del Carmen. ¿Cómo ha sido este viaje?

_En la OJE empecé con el trombón, luego pedí la trompeta. Allí estuve hasta los 18 años. Luego un grupo de amigos, con Roberto Bellón y otros, montamos Cristo del Amor, lo que ahora es la Banda de la Pasión. Al año siguiente, ¡cosas de la vida!, montamos la Amargura y ya en el año 2015 nació el Carmen. Fue un camino en el que creo que lo que fuimos buscando fue la forma asociativa que nos gusta. La Agrupación Virgen del Carmen nació con algo más de 30 personas y ahora somos más de 60.

_Y eres el director, ¿cómo se lleva esa responsabilidad?

_Sí, es un grupo muy grande y desde luego es una responsabilidad. Lo más difícil es buscar tiempo. Cuando era estudiante me resultaba más fácil, pero ahora con el trabajo…. Lo que hago es madrugar mucho, levantarme a las cuatro de la mañana por ejemplo, para poder preparar las cosas. Somos una agrupación ambiciosa y le dedicamos mucho tiempo, y viajamos… requiere mucha dedicación.

_Vuestra formación se define como de inspiración andaluza.

_Sí, hoy en día el estilo andaluz para la música cofrade es algo ya globalizado, que se ve en muchos sitios. Vas a León, por ejemplo, y allí también hay formaciones musicales que tocan así. Lo que nos llama la atención es también la forma de vivir la Semana Santa que tienen las agrupaciones musicales andaluzas. Nosotros lo vimos cuando fuimos a Linares, por ejemplo. Y tratamos de seguir esa línea, es decir, que por muy músico que uno sea, aquí la Semana Santa es lo primero. Aunque viajemos y participemos en otro tipo de eventos, trabajamos pensando en las procesiones y la Semana Santa es lo más importante.

_Y habitualmente vemos que las bandas de Ferrol tocan en otras Semanas Santas. Os habéis convertido en una referencia.

_Desde luego, es que la música cofrade en Ferrol ha alcanzado un enorme nivel. Antes ensayábamos en círculo al aire libre, todo eran cornetas y tambores, teníamos un sonido muy militar… Ahora la gente de las bandas va al Conservatorio y también hay estudiantes del Conservatorio que vienen a tocar en nuestras formaciones. Ha subido la calidad, cambiado el repertorio… ahora tenemos más melodías, más dulzura. Y somos referencia, nuestras bandas están presentes en toda Galicia.

_Y tu caso es un ejemplo de esto, porque estás dirigiendo también la Banda de la Vera Cruz en Santiago de Compostela.

_Allí no había cultura de música cofrade y en los últimos años también han ido creciendo, igual que en Viveiro y en otros sitios. La idea de que la música de Semana Santa son solo tambores se ha quedado atrás, los músicos hemos apostado por otro estilo, por evolucionar.

_Pero además de músico, también vas de capuchón con el Tercio de San Juan.

_Sí, salgo de nazareno con San Juan. Ya cuando estaba en la OJE tuve la suerte de ir siempre cerca de San Juan y con las siguientes formaciones musicales en las que estuve también. Para mi el Domingo de Ramos es el día más bonito del año. Y también el Viernes Santo, otro día especial, porque voy de nazareno y, ¡otra vez tengo suerte!, porque por antigüedad voy al final de la fila y voy viéndolo, le tengo mucha devoción.

_Esta crisis se ha desatado precisamente la víspera de vuestro Sones Marineros, ¿cómo están los ánimos?

_Para nosotros es un golpe duro, porque a dos días… al principio no lo asimilábamos. Fastidia mucho, porque se viene abajo el trabajo de un año, son tantas horas invertidas…Pero bueno, también es verdad que a lo mejor vendría un temporal y se habrían suspendido igual las procesiones, así que seguimos trabajando. Yo sigo con mis partituras.

_¿Cómo ves la Semana Santa Ferrolana y su evolución?

_Ha dado un gran giro, y para bien. Antes solo se salía de capuchón y nada más. Ahora la vida cofrade abarca todo el año. Y lo mismo con la música. Cuando montamos la Amargura no había prácticamente nada… A mi un día se me ocurrió hacer el Llamador del Portador, y se puso en marcha. Vino también el Certamen de Bandas. Todo suma y ahora hay actos y vida cofrade todo el año.