Un año más, y van más de 75, el Belén que el veterano artista ferrolano Alfredo Martín creó abrirá sus puertas para hacer llegar la Navidad a la Ciudad Departamental. Precisamente en este 2019 Alfredo cumpliría 90 años y ante una efeméride tan especial, los miembros de la capilla de la Orden Tercera Franciscana han querido homenajear su recuerdo celebrando una apertura muy especial con la que recordar el carácter acogedor y humano de este hombre a quien el pueblo de Ferrol, precisamente por su bonhomía, ha dedicado una plaza. Ante la placa conmemorativa que existe en la Glorieta de Alfredi Martín, se depositarán unas flores.
La tradición del pesebre recrea la aldea de Belén y relata el nacimiento del niño Jesús y del periplo de José y María por encontrar un lugar donde cobijarse. Es por ello que más que nunca esta recreación cristiana, ideada por San Francisco de Asís, ha de servir para testimoniar las dificultades que todavía hoy sufren muchos migrantes.

De este modo, hoy viernes, a las 19.00 horas, miembros de la ONG Movilidad Humana, serán los invitados de honor y los auténticos protagonistas del Belén de Alfredo Martín. Sin importar origen, ni procedencia, sin tener en cuenta credos ni razas, personas nacidas en lugares tan dispares como Ecuador, Cuba, Colombia, Senegal, Venezuela, Brasil o Perú, compartirán con los terciarios franciscanos, tras cortar la roja cinta inaugural, la primera función del nacimiento.

Las manos de un niño de origen africano serán las encargadas de manejar las tijeras, y sones procedentes de Perú a través de un tambor peruano y de un saxofón, aportarán los villancicos. Pero aún hay más. La integridad, la valía, la generosidad y los valores solidarios del colectivo migrante son tales, que a la invitación de los terciarios quisieron responder con un Randi. Soledad Lucero, coordinadora técnica de Movilidad Humana lo explica con sencillez: “tú me das, déjame que yo también te regale”. Y así es que tras la función, los asistentes podrán disfrutar de un pequeño ágape y conocer un poco más, a través de la gastronomía de África y Latinoamérica, a estos otros ferrolanos de adopción.

Por otro lado, con respecto a las novedades del Belén, este año se han recuperado varias figuras que habían sido retiradas por falta de espacio y que han podido regresar a sus tareas gracias a las mejoras en la estructura del nacimiento que en las navidades pasadas financió la Secretaría Xeral de Turismo de la Xunta de Galicia, sin cuya participación, no se podría haber mantenido esta obra.

Nuevas construcciones en el entorno del río, molinos hidraúlicos que accionan martillos o sierras, intensificación de las luces nocturnas, reducción de ruidos y otras mejoras estéticas, ayudan a intensificar la sensación de realidad de este nacimiento en el que unas 300 figuras de movimiento realizan tareas realmente. La expresividad y gracilidad de sus poses llaman tanto la atención, que su autor bromeaba diciendo que tenían alma. Y tal vez sea cierto. Quizás el alma de Alfredo siga viviendo en ellas, al menos eso tratarán de lograr los miembros de su familia y los diferentes colaboradores que con su trabajo logran que el milagro siga vivo.

Movilidad Humana es una organización que cuenta ya con 20 años de trabajo en pro de los migrantes en nuestra ciudad. Inicialmente se denominó Rumiñahui y atendía las necesidades de los ecuatorianos llegados a la urbe. Con el tiempo, su espíritu se hizo más universal y cambió su denominación y sus objetivos que ampliaron las miras para poder prestar ayuda a cualquier migrante. Desde Movilidad Humana trabajan por la verdadera integración de los migrantes, por su protección, formación y por alcanzar un estatus de normalidad en su día a día. En la actualidad tienen su sede en la Casa Solidaria situada en la Avenida de Vigo.