César Carreño Yáñez (Ferrol, 1965) culmina en unos meses su mandato de cinco años al frente de la Junta de Cofradías y Hermandades de la Semana Santa de Ferrol, en un momento lleno de incertidumbres en el que ha optado por dar un paso adelante para garantizar la continuidad, si así lo deciden las cofradías y en último término el Obispo. Son las hermandades las que han de presentar una terna a Monseñor Luis Ángel de las Heras, entre la que este designará al presidente.

La “Cara B” nos sirve para conocer un poco mejor a la persona, con una vida ligada a la Semana Santa desde sus primeros años, y el trabajo desarrollad a través de la Junta de Cofradías.

-¿Salías ya de procesión de pequeño?

_Miro para atrás y recuerdo toda mi vida en este mundo de la Semana Santa. Desde diferentes posiciones, pero siempre relacionada con ella. Mi primera salida procesional fue el 10 de abril de 1968, Miércoles Santo. Tenía tres años y me imagino que iría dando la lata al pobre cofrade que portaba la cruz guía de la Merced. Todo esto lo sé porque hay una foto que en el reverso pone la fecha y el nombre del monaguillo. Luego fui del tercio de Nuestro Padre Jesús Nazareno, que se conocía popularmente como “los platanitos”, porque vestíamos con capa y fajín amarillos sobre sayal y capuz negro. También fui portador de diferentes pasos hasta que me retiré en 2013 portando al Redentor, Hermano Mayor,… Lo que decía al principio, guardo recuerdos desde siempre.

-Participaste directamente en la reactivación de la Cofradía de la Merced a partir de 2004, cuando volvió a salir de procesión después de años. ¿Cómo fue aquella tarea de poner en marcha de nuevo la Cofradía?

_Efectivamente. En 1971 la Cofradía de la Merced decidió, desgraciadamente, dejar de salir en procesión. Eran tiempos complicados y había en la iglesia “oficial” un clima anti cofradías. Fruto de este ambiente, y de un mal asesoramiento por parte de los responsables de la Merced de esa época, la Hermandad entró en una cuarentena que duró hasta el año 2000. Afortunadamente en ese año un grupo de personas decide iniciar los trámites para reactivarla. Yo ayudé un poco en ese proceso pero el peso fuerte corresponde a José Ignacio Postigo, que dirigió la Hermandad hasta el 2004. La tarea no fue complicada porque había mucha gente dispuesta a ayudar, y así lo hicieron. Había mucho trabajo, pero había mucha más ilusión.

_¿Cuál es el momento que más disfrutas de la Semana Santa de Ferrol?

_Absolutamente todos. Me es imposible decir uno. No lo hago para quedar bien. Es la verdad. Desde el primer momento hasta el último los vivo con intensidad y disfruto de ellos al máximo. Pero si me preguntas ¿cuál es el momento que menos te gusta? La respuesta es muy fácil. El día siguiente al Domingo de Resurrección. Ese día estoy de bajón.

_En 2015 llegaste a la presidencia de la Junta de Cofradías, después de un tiempo al frente de la gestora. ¿Cuál es el papel de la Junta de Cofradías?

_Primero quiero dejar claro que la Junta son las Hermandades. Sin las Hermandades la Junta ni existiría ni tendría sentido ninguno. Las Hermandades son la parte fundamental. Esto lo tenemos que dejar claro. Me preguntas cuál es el papel de la Junta. Pues coordinar y apoyar el trabajo de las Hermandades, organizar y fomentar la Semana Santa, organizar diferentes actos culturales… actividades relacionadas fundamentalmente con la Semana Santa, pero no sólo con la Semana Santa. Y crear un clima de unión y fraternidad entre los cofrades.

_¿Cómo ha mejorado los esfuerzos de las diferentes cofradías?

_Las Hermandades están haciendo un esfuerzo enorme desde todos los puntos de vista. Están potenciando su patrimonio, sus actos de culto, sus grupos jóvenes, su trabajo solidario… Ese esfuerzo de las Hermandades se ve en nuestra Semana Santa de Ferrol. Si tenemos la Semana Santa que tenemos es gracias al esfuerzo de las Hermandades.

_Dentro de poco cumples cinco años al frente de la Junta. ¿Qué logros destacarías de esta etapa?

_Yo destacaría el Museo. Es una forma de prolongar la Semana Santa y de darla a conocer a todos los que quieran acercarse a él. En su año y medio de vida son muchas las visitas que hemos recibido y las opiniones son muy favorables. También diría que fue importante la apuesta que hicimos por las redes sociales y por la app, una forma de abrirse al mundo. Y la prueba es la cantidad de sitios de todo el mundo en los que tenemos seguidores.

_¿Cómo ha sido la relación con las instituciones?

_Pues podemos hacer un balance positivo. Al principio hubo algún que otro encontronazo con el Concello. Pero rápidamente se solucionó y la relación con el Concello fue cordial y cercana. Personalmente guardo buenos recuerdos y tengo amistad con Jorge Suárez (ex Alcalde) y con Suso Basterrechea (ex Concejal de Turismo). Y con la corporación actual las relaciones son muy buenas. Hemos tenido ya varias reuniones con el alcalde Ángel Mato, al que agradezco que se desplazara a Medina de Rioseco, y con los concejales de Cultura (Antonio Golpe) y de Turismo (Maite Deus), áreas de las que depende la Semana Santa de Ferrol. En cuanto a la Xunta y la Diputación la colaboración también es positiva y muy correcta.

_¿Cuáles crees que han sido las claves del crecimiento de la Semana Santa de Ferrol en los últimos años?

_La principal clave es el trabajo. La seriedad y el buen hacer de las Hermandades es fundamental. Una segunda clave es la unidad de acción de todas las Hermandades. Cuando una Hermandad da un paso adelante la Semana Santa de Ferrol también lo da. También me gustaría destacar el gran trabajo que están haciendo las Bandas y Agrupaciones musicales de nuestra ciudad. Ha iniciado un proceso muy importante de participación y reactivación de la vida musical cofrade de la ciudad. La Junta General, dentro de sus posibilidades, las anima y apoya.

_¿Cómo has vivido desde tu responsabilidad la crisis sanitaria que llevó a suspender todas las procesiones?

_Con dolor, preocupación y responsabilidad. Fue una decisión muy dolorosa la que tomaron todas las Hermandades unidas. Pero fue una decisión muy responsable. Esa responsabilidad es la que debemos de seguir manteniendo todos. Se lo debemos al personal sanitario y a las víctimas. También me he sentido muy orgulloso de la respuesta solidaria de los cofrades.

_Has comentado tu intención de volver a presentarte. ¿Cómo es el proceso de nombramiento de un nuevo cabildo?

_Aprovecho esta pregunta para explicar varias cosas. Las Hermandades son asociaciones de fieles, los cofrades, y son estos los que, democráticamente, eligen a su Presidente o Hermano Mayor. Pero la Junta General no es una asociación de fieles. Es, según sus estatutos, una “Confederación” de Cofradías o Hermandades. Son estas Cofradías las que proponen al Obispo una terna para que él elija al Presidente. Pues bien, teniendo esto claro, yo les he dicho a los Hermanos Mayores y Presidentes que, si lo consideran oportuno, pueden contar conmigo para ser uno de los integrantes de esa terna. Después será el obispo de la Diócesis el que decida quién ocupa el puesto.

_¿Qué retos te planteas? ¿Qué equipo te acompañará?

_Por ahora el único reto que me planteo es acabar bien este curso cofrade tan raro. Y acabarlo para que el próximo Presidente, sea quien sea, lo encuentre todo en marcha y en orden.